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Cambios en el estilo de vida reducen la necesidad de medicamentos para la presión arterial

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EUROPA PRESS · 12 septiembre 2018 00:40

Hombres y mujeres con presión arterial alta redujeron la necesidad de medicamentos antihipertensivos durante las 16 semanas posteriores a realizar cambios en el estilo de vida, según un estudio que se presenta en la 'Joint Hypertension 2018 Scientific Sessions' de la Asociación Americana del Corazón, una conferencia anual centrada en avances recientes en la investigación de la hipertensión, que se celebra este año en Chicago.

 

Los cambios en el estilo de vida son el primer paso para reducir la presión arterial, de acuerdo con la Guía de hipertensión del Colegio Americano de Cardiología/Asociación Americana del Corazón 2017.

 

"Las modificaciones del estilo de vida, que incluyen una alimentación más saludable y ejercicio regular, pueden disminuir en gran medida la cantidad de pacientes que necesitan medicamentos para reducir la presión arterial, particularmente en personas con una presión sanguínea entre 130 y 160 mmHg sistólica y entre 80 y 99 mmHg diastólica", dice el autor del estudio, Alan Hinderliter, profesor asociado de Medicina en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, Estados Unidos.

 

Los científicos estudiaron a 129 hombres y mujeres con sobrepeso u obesidad entre las edades de 40 y 80 años que sufrían presión arterial alta. La presión arterial de los pacientes estaba entre 130-160/80-99 mmHg, pero no tomaban medicamentos para bajar la presión sanguínea en el momento del estudio. Más de la mitad fueron candidatos para tomar medicación antihipertensiva al inicio del estudio, según con directrices recientes.

 

Los investigadores asignaron aleatoriamente a cada paciente a una de tres intervenciones de 16 semanas. Los participantes de un grupo cambiaron el contenido de sus dietas y participaron en un programa de control de peso que incluyó recomendaciones conductuales y ejercicio supervisado tres veces por semana.

Sólo el 15% siguió necesitando fármacos

Cambiaron sus hábitos alimenticios a los del plan DASH ('Dietary Approaches to Stop Hypertension'), un enfoque nutricional comprobado para disminuir la presión arterial. DASH pone énfasis en el consumo de frutas, verduras y lácteos bajos en grasa y minimiza el consumo de carnes rojas, sal y dulces. Los participantes en el segundo grupo cambiaron solo la dieta, centrándose en el régimen DASH con la ayuda de un nutricionista. El tercer grupo no modificó su ejercicio ni sus hábitos alimenticios.

 

Los investigadores encontraron que los que siguieron la dieta DASH y participaron en el grupo de control de peso perdieron un promedio de 19 libras (8,6 kilogramos) y redujeron la presión arterial en un promedio de 16 mmHg sistólica y 10 mmHg diastólica al cierre de las 16 semanas.

 

Aquellos que siguieron solo el plan de alimentación DASH tuvieron presiones arteriales que disminuyeron un promedio de 11 mmHg sistólica/8 mmHg diastólica. Los adultos que no cambiaron sus hábitos de alimentación o ejercicio experimentaron un descenso mínimo de la presión arterial de un promedio de 3 mmHg sistólica/4 mmHg diastólica.

 

Al final del estudio, solo el 15 por ciento de los que habían cambiado tanto su dieta como sus hábitos de ejercicio necesitaban medicamentos antihipertensivos, tal como lo recomienda la guía 2017 AHA/ACC, en comparación con el 23 por ciento en el grupo que solo cambió su dieta. Sin embargo, no hubo cambios en la necesidad de medicamentos entre quienes no cambiaron su dieta o sus hábitos de ejercicio: casi el 50 por ciento siguió cumpliendo los criterios para el tratamiento con medicamentos.

 

Hinderliter sospecha que las modificaciones en el estilo de vida serían igualmente útiles para las personas con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y en pacientes con medicamentos para la presión arterial alta, pero eso necesita confirmación en futuros estudios.

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FMC. Formación Médica Continuada en Atención Primaria

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